6º SLAM: Danza

El sábado 19 de mayo la Fàbrica de Creació Fabra i Coats y el festival Calidoscopi Cultural acogieron la sexta edición del Slam de Escritura, el concurso de improvisación literaria que explora la relación entre la escritura y las demás artes.

Esta edición estaba dedicada a la danza y contó con la presencia, cuerpo, espíritu e improvisación de dos grandes bailarines: Charo Campos y Carlos Fernández, de la compañía Sol Picó. Dirigidos por Norma Cano, que hacía también las funciones de presentadora, lograron crear un ambiente mágico y sobrecogedor con sus interpretaciones, que acabaron implicando a los propios escritores participantes.

El Slam constó de cuatro momentos ubicados en un espacio multimedia diseñado por Marcos Xalabarder. Un calentamiento abrió la lata, acostumbrando a los dos escritores y dos escritoras al nuevo concepto de ‘teclado móvil’. Sobre un bidón con ruedas colocamos un teclado inalámbrico, de manera que el escritor podía desplazarse por el espacio. Cuatro grandes pantallas de retro proyección permitían leer el texto desde cualquier ángulo, además de servir para iluminar el espacio de varias maneras gracias a la gestión de la luz y el color.

El público se encontró con una disposición de sillas provocadora: las sillas estaban colocadas en el centro del espacio, dando toda la vuelta al entorno de manera que dos espectadores podían estar sentados dándose la espalda. Los asistentes podían elegir entre seguir el evento a través de cualquier pantalla o girarse libremente y mirar la acción.

La primera ronda consistió en elaborar un texto a partir de la sombra proyectada por los bailarines en la pantalla. Sus cuerpos recortados y en movimiento se integraban con el texto negro que iban creando los participantes.

La segunda ronda fue más intensa. Los bailarines iban ataviados con sendos trajes preparados con jirones que podían arrancar. Cada jirón ocultaba varias palabras que los participantes, agrupados por parejas, debían incorporar a su texto de forma inmediata.

Gracias a una gestión de cámara móvil en tiempo real, los espectadores podían no solo leer los textos, sino también disfrutar de un show envolvente donde se proyectaba la imagen capturada por la cámara en todas las pantallas.

Antes de la última prueba Iñaki C Nazabal, nuestro poeta fectiche, desgranó sendos poemas propios con su profunda y característica voz, dejando al público en un estado de emoción considerable.

La última ronda fue, sin duda, la más emocionante. Como si hubiera estado preparándose un crescendo toda la velada, se propuso a los escritores que establecieran cada uno un diálogo con los bailarines. Por turnos, cada uno tomó posesión de su ‘vehículo literario’ y, moviéndose por el espacio con el teclado, fueron al encuentro de Charo o Carlos, que empezaron a interactuar con ellos. La consigna eran 5 réplicas por concursante que eran respondidas con 5 acciones corporales o coreografías improvisadas.

No podemos describir lo que se vivió esa noche. Lágrimas corrieron y pieles se erizaron. La simbiosis entre danza y palabra fue total. En cuanto tengamos un video editado lo publicaremos, pero si quieres, puedes ver la emisión que hicimos en streaming por youtube aqui:

Sara Esteller, periodista y gestora cultural especializada en danza, fue nuestro jurado de honor y evaluó el desempeño de los concursantes. Aunque la elección resultó muy dificil, su voto coincidió con el del público y Sofía Biancuzzo se alzó con la clasificación. Sofía participará junto a Ignacio Z Borraz, Juan Pablo Fuentes, María Callizo y Jaume Muñoz en la Gran Final del Slam de Escritura que se celebrará en la Antiga Fàbrica Estrella Damm de Barcelona el 28 de septiembre de 2018.

Sofía Biancuzzo concentrada en una de las pruebas